Electrólisis percutánea (EPI) en Alcalá de Henares: fisioterapia invasiva para tendones que no sanan
Hay lesiones que no cicatrizan. Tendones que llevan meses degenerados, que han recibido masajes, ultrasonidos y ejercicios sin resultado, y que siguen doliendo cada vez que se les exige esfuerzo. Para esas lesiones existe la EPI — Electrólisis Percutánea Intratisular — una técnica de origen español que ha cambiado el pronóstico de las tendinopatías crónicas a nivel mundial.
No es punción seca. No es TENS. Es una intervención de precisión química sobre el tejido degenerado, guiada por ecografía en tiempo real, que destruye selectivamente el tejido patológico y provoca la respuesta biológica necesaria para que el tendón regenere de verdad.
¿Qué es la EPI y cómo funciona?
La EPI consiste en introducir una aguja de fisioterapia invasiva — guiada por ecógrafo — directamente en el tejido tendinoso degenerado y aplicar una corriente galvánica de baja intensidad. Esta corriente produce una reacción electroquímica que genera hidróxido de sodio en la zona de aplicación, destruyendo exclusivamente el tejido patológico sin afectar el tejido sano circundante.
El resultado es una respuesta inflamatoria altamente localizada y controlada que activa el proceso de curación en un tendón que, por su estado de degeneración crónica, había dejado de intentar regenerarse. La EPI no cura el tendón directamente: reactiva el mecanismo biológico que lo cura.
Es fundamental entender que la EPI no funciona de forma aislada: el ejercicio terapéutico excéntrico posterior es imprescindible para que el tejido recién regenerado adquiera la resistencia mecánica necesaria para volver a soportar carga.
Lesiones que tratamos con EPI
Tendinopatía rotuliana — rodilla del saltador
El tendón rotuliano es uno de los más frecuentemente tratados con EPI. En deportistas con dolor justo por debajo de la rótula que no cede con reposo ni con fisioterapia convencional, la EPI combinada con sentadillas excéntricas en plano inclinado es el protocolo con mayor evidencia disponible.
Tendinopatía del tendón de Aquiles
La tendinopatía del Aquiles crónica, especialmente en su porción media, responde muy bien a la EPI. La guía ecográfica es especialmente importante en esta localización para identificar con exactitud la zona de degeneración y evitar las estructuras vasculares adyacentes.
Epicondilitis lateral — codo de tenista
El codo de tenista que lleva meses sin responder a tratamiento conservador tiene casi siempre un componente degenerativo en el tendón extensor común que requiere abordaje invasivo. La EPI ecoguiada sobre el tendón degenerado, combinada con ejercicio excéntrico de muñeca, es la combinación con mayor tasa de resolución.
Fascitis plantar crónica
En fascitis plantares con engrosamiento de la fascia confirmado por ecografía y evolución superior a 3 meses, la EPI sobre la inserción calcanea activa el proceso de regeneración de la fascia de forma más eficaz que las técnicas no invasivas.
Tendinopatía del manguito rotador
Las tendinopatías del supraespinoso, infraespinoso o subescapular en fases degenerativas sin rotura completa son otra indicación frecuente. La guía ecográfica es imprescindible en el hombro por la complejidad anatómica de la zona.
Lo que debes saber antes de una sesión de EPI
Contraindicación crítica: no tomar antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco) en las 48 horas posteriores a cada sesión. Bloquearían la respuesta inflamatoria que la EPI acaba de provocar, anulando completamente el efecto del tratamiento. Si hay dolor post-sesión, el paracetamol es compatible.
La sensación durante la aplicación de la corriente es un escozor interno de 3-4 segundos por impacto, seguido de un espasmo muscular breve. Es tolerable y de duración muy corta. Las 24-48 horas posteriores puede aumentar el dolor local como parte de la respuesta inflamatoria esperada.
El protocolo habitual es de 1 sesión semanal durante 4-6 semanas, combinada con ejercicio terapéutico desde las primeras sesiones. Los resultados suelen empezar a notarse entre la segunda y tercera sesión.
¿Llevas meses con el mismo tendón dolorido?
Cuéntanos qué tendón está afectado, cuánto tiempo llevas con el problema y qué tratamientos has probado. Evaluamos si eres candidato para EPI y te explicamos el protocolo completo.
Preguntas frecuentes sobre electrólisis percutánea (EPI)
¿La EPI es lo mismo que la punción seca?
No, aunque ambas utilizan agujas finas. La punción seca actúa sobre los puntos gatillo musculares mediante estímulo mecánico — la aguja genera una respuesta de espasmo local que desactiva el punto de tensión. La EPI va un paso más allá: introduce una corriente galvánica que produce una reacción química localizada en el tejido degenerado, destruyendo el tejido patológico y activando el proceso de regeneración. La punción seca trata el músculo; la EPI trata el tendón degenerado con un mecanismo electroquímico preciso.
¿Cuántas sesiones de EPI necesito?
El protocolo estándar es de 4-6 sesiones semanales. En lesiones muy cronificadas puede ser necesario un segundo ciclo tras un período de ejercicio terapéutico. La respuesta es individual y depende del grado de degeneración tisular confirmado por ecografía.
¿Puedo hacer deporte mientras recibo tratamiento con EPI?
Con modificaciones, sí. Durante el ciclo de EPI se reduce la carga de entrenamiento en la zona tratada para no interferir con el proceso de regeneración. El ejercicio terapéutico prescrito por el fisioterapeuta sí debe realizarse: es parte fundamental del protocolo.